9 pedidos insólitos que le hicieron hombres a mujeres mientras tenían sexo

¿Cuál es la diferencia entre un aventurero y un depravado? Juntamos muchas anécdotas reales (aunque usted no lo crea) y compartimos las conclusiones expertas.

9 pedidos insólitos que le hicieron hombres a mujeres mientras tenían sexo

El mundo de la soltería puede ser muy divertido, sí, pero también muy desconcertante. En la era del amor geolocalizado y de los intrigantes chats con desconocidos, muchas quedamos anonadadas con las propuestas de hombres que estamos empezando a conocer. Pensamos que tenemos un imán para freaks o que algún extraño karma nos condena a quedarnos una y otra vez de la misma forma: perplejas. Sin embargo, basta con intercambiar confesiones entre amigas para darnos cuenta de que no estamos solas. En una época en la que muchas personas se educan sexualmente mirando pornografía (los famosos #pornoeducated) y los touch and go dejaron de ser exclusividad de vedettes excéntricas, ciertos temas que antes eran tabú se flexibilizaron y llegaron ¡a nuestras habitaciones! No es que estas cosas no sucedieran antes, es que ahora, como casi todas las otras, suceden muy rápido.Tal vez porque los comienzos de las relaciones se volvieron mas informales y después "si te he visto no me acuerdo" o porque realmente estamos más dispuestos a experimentar y ciertos aspectos que solían revelarse en una afianzada intimidad hoy quedan expuestos en pocos encuentros. Y junto con ellos, nuestra sorpresa. ¿Hay mensajes ocultos detrás de las fantasías poco usuales? ¿Dicen algo en especial sobre la persona con la que estamos?

 

"ESO TE HARÍA DEL TODO MÍA", ME DIJO DESPUÉS DE EXPLICARME POR QUÉ QUERÍA ORINAR SOBRE MÍ.

En el sexo no hay cosas malas mientras haya consentimiento mutuo, pero a veces, el contexto en que se piden dice mucho. Si recién arrancan y él quiere hacer algo tan poco usual, planteate el modo en que este hombre se está acercando, si quiere conocerte o si sos un objeto de placer y ya. Pueden ser señales del comienzo de una dinámica violenta.

 

"NO TE MUEVAS Y HACÉ COMO SI NO RESPIRARAS". ¡Y FUE EN LA PRIMERA NOCHE!

Lo que te pidió es "jugar a la muertita": vos no hacés absolutamente nada y él se encarga de todo. No debería molestarte si todo se da dentro de un marco de buenos tratos. Ahora, si lo que te incomodó es que notaste que esa era una forma de controlarte o de no tener en cuenta tu deseo, prestale atención a ese sentimiento. A veces, lo importante es lo que una siente o intuye. La regla eterna es: no hagas nada que te haga sentir incómoda.

 

ERA RUGBIER, EMPEZÓ PIDIENDO QUE LE TOCARA LA COLA Y TERMINÓ ROGANDO LO QUE YA SABEN...

Que no te sorprenda el hecho de que un hombre súper masculino pueda disfrutar tan abiertamente de una de sus zonas erógenas por excelencia.Probablemente él ya sepa que aprovecharla no significa ser gay ni mucho menos. Los hombres que entienden esto suelen ser así de explícitos. Eso sí, si a vos no te gusta, simplemente no lo hagas. No a todos nos tiene que gustar lo mismo.

 

ME DIJO: "¡ME DEJÁS PONERME UN VESTIDO TUYO?". ESPERÉ QUE SE RIERA, PERO NO. MÁS TARDE, VOLVIÓ A INTENTARLO CON MIS TACOS.

A vos te gusta hacerte la sexy usando sus boxers o pasearte por tu depto con su camisa. Bueno, este es el mismo caso, pero a la inversa. ¿Es más desconcertante? Claro. ¿Más tabú? Ni hablar. Pero bueno..., muchos hombres aman la ropa de mujer casi tanto como tu amiga más pilchera. La buena noticia es que esto, por sí solo, no define su orientación sexual. La pregunta es: ¿vas a divertirte con su excentricidad? Decidas lo que decidas, sabelo: no va a cambiar de sexo ni de nombre en el DNI por jugar a esto.

 

NOS HABÍA FILMADO CON LAS SUPUESTAS CAMARITAS DE SEGURIDAD QUE TENÍA POR TODA LA CASA Y ME DIJO SI QUERÍA VER UN COMPILADO.

Si ni siquiera lo habían hablado previamente, esto no es gracioso. Él nunca debería haberte filmado sin tu consentimiento. Aunque fue "sofisticado" al hacerlo con cámaras de seguridad, cualquier tipo podría haberlo hecho con una notebook que "casualmente" dejara abierta frente a la cama o con un celu bien posicionado. Como sea, no es fantasía, es avasallamiento. Recuperá el material, asegurate de que no lo haya hecho público y ¡borrate de ahí, nena!

 

EN PLENO ACTO, CUANDO ÉL ESTABA POR LLEGAR, PUSO MIS MANOS SOBRE SU CUELLO. "AHORCAME CON TODAS TUS FUERZAS", ME DIJO.

Lo que él te pidió es parte de algo conocido como "juegos de respiración". Dentro de ellos, está la "hipoxifilia": la privación de oxígeno, con el objetivo de aumentar la intensidad del orgasmo. Como todo juego, puede ser light o extremo. En este último caso, puede llevar a la asfixia, sobre todo si no hay una señal clara entre ustedes de cuándo parar. Si te lo sigue pidiendo, lo mejor es tener una charla que establezca un código claro entre ambos.

 

DESPUÉS DE HACERLO, ME PIDIÓ UN FAVOR: LLEVARSE MI ROPA INTERIOR... SUCIA. "QUE TENGA TU OLOR", ME SUGIRIÓ.

Estamos en pleno siglo XXI, pero sí, la noción del hombre que quiere llevarse algún "trofeo" todavía sigue vigente. Y puede ser atrevido si ambos asienten. Si te gusta y no te incomoda, premialo como a un buen guerrero que dio una batalla épica en la cama. Pero que no se le olvide que las mujeres somos personas, no trofeos, y que todas esas cosas son divertidas mientras sean solo un juego. ¿Vos qué le podés pedir a cambio?

 

NO QUISO TENER SEXO. SOLO TOCARME LOS PIES. FUE TODO, Y LE ALCANZÓ.

Una parafilia es un patrón de comportamiento en el que la fuente de placer no se encuentra en la penetración en sí, sino en alguna otra cosa que la acompaña (¡o la suplanta!). Siempre hay un roto para un descocido y tal vez, si por esas casualidades vos fueras una persona que solo alcanza el orgasmo cuando le tocan los pies, este podría ser el hombre de tu vida. Si no es el caso, seguí buscando un candidato que calce mejor.

 

ME PIDIÓ QUE LE PISARA LOS TESTÍCULOS CON LOS TACOS. ¡LE LLAMÉ UN TAXI!

El placer del dolor es algo difícil de entender para las personas que no curten la onda masoquista. Es muy importante aclarar que las prácticas masoquistas, extremas o no, siempre se hacen sobre la base de un consentimiento mutuo. "Vos me hacés doler, yo quiero que me duela". Ese es el trato. Nadie puede obligar a ninguno de los dos a adoptar ningún rol que no quiera. Si eso sucede, se acabó el juego. Y, sí, ahí es cuando se piden los taxis.

 

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