¿Qué nos impide encontrar el amor?

La psicoterapeuta Evgeniya Belyakova en sus reflexiones destaca con exactitud algunos rasgos de los jóvenes solteros.

¿Qué nos impide encontrar el amor?

Tienen largo todo lo que debería serlo: piernas, pelo, uñas.

Tienen voluminoso todo lo que debería ser voluminoso (por modestia, no entraremos en detalles). Acuden a sus citas sin ropa interior, por lo cual tienen una sonrisa enigmática y un aura sexy que las envuelve de pies a cabeza. Ellas ganan bastante dinero y lucen con mucho estilo. Transmiten únicamente energía positiva. Se podría decir que todo en ellas está perfecto: la cara, los pensamientos, el alma, la ropa. Pero ellas no se detienen, se están perfeccionando constantemente. Ya tienen un “pensamiento positivo“, es decir, cortan cualquier tipo de pensamiento negativo que las visite. Y casi aprendieron a amarse a sí mismas.

No les queda otra cosa. Porque, además de sí mismas, no tienen a nadie a quién amar. A pesar de todos sus méritos, todavía no logran casarse. Ellas comienzan a sospechar que los hombres verdaderos se han extinguido.

Son el retrato de una mujer soltera moderna de 20 a 50 años. El número de esas mujeres hermosas e inteligentes que sueñan con encontrar su felicidad va en aumento. Y el primero en reaccionar al llanto de los corazones solitarios fue el mercado. Surgieron programas de televisión sobre el amor y la familia. Hay demasiados libros que aconsejan en dónde encontrar a un marido, cómo atraparlo y cómo ”cocinarlo“ para que se case contigo. Y los más desenfrenados en ese aspecto son los entrenamientos y seminarios psicológicos.

 

“La fábrica de sueños” prepara ”muñecas“ según el mismo patrón.

Recuerdo que en mis primeros años de la escuela nos llevaron a una fábrica de juguetes. Tenían un taller donde se preparaban unos muñecos de plástico. Se pegaban las dos mitades. A la izquierda había un montón con las nalgas de los futuros muñecos y a la derecha sus caras. Una trabajadora de la fábrica sin mirar agarraba una mitad izquierda y una mitad derecha, y con un movimiento el muñeco estaba listo. Luego, todos estos muñecos idénticos, sin ojos y sin boca, se ponían en marcha sobre una cinta de una máquina que los llevaba. ¿Será que los entrenamientos psicológicos se guían por el mismo principio de ”sé igual a los demás y fácilmente encontrarás tu segunda mitad“?

En los últimos años a todos les interesa cómo lograr la felicidad en su vida personal. Unos se quejan con el destino, otros con los hombres, pero todos en absoluto quieren recetas fáciles: ¿cómo deberías comportarte con los hombres: ser atrevida y activa o suave y tierna? Y la pregunta más importante es ¿qué tipo de “muñecas” hoy en día tienen más demanda?

De acuerdo a las demandas y aspiraciones de los que se hacen estas preguntas es posible predecir su destino. No habrá amor ni felicidad para ellos nunca. Porque la mayoría de las mujeres modernas, y la mayoría de los novios potenciales, padecen de una enfermedad bastante grave... su nombre es infantilismo, y con confianza van caminando por todo el planeta. Nadie está asegurado contra él: ni un don Juan, ni una virgencita; no tiene remedio pero destruye vidas.

 

Una persona infantil es un individuo adulto pero con valores y actitudes de niño.

El infantilismo es peligroso porque no deja que un ser humano se convierta en un adulto. La manera en la que un ser infantil percibe el mundo, las personas y la vida es muy simplista.

  • Un adulto vive en el mundo real; un individuo infantil, en un ilusorio. Un adulto entiende que la vida es compleja y multidimensional.

  • Un adulto aprende de sus errores y de los de las demás personas. Un individuo infantil se sorprende cada vez que comete el mismo error.

  • Un adulto intenta entender las leyes de la vida. Un individuo infantil ansía recetas, consejos y esquemas.

  • Una persona de mente adulta se preocupa por entender qué es para ella la felicidad mientras que un individuo de mente infantil no conoce otro camino más que lo que es tradicionalmente aceptado.
  • Un adulto con los años se vuelve más profundo, interesante e inteligente. Un individuo infantil no cambia.
  • Un adulto crea su propia vida. Un individuo infantil sólo sabe imitar. Por eso están llenos de clichés para cualquier ocasión: desde un simple “¿Qué me pongo?“ hasta un profundo ”¿Cómo vivir y qué pensar?“.

En realidad, nuestra época tranquila dio lugar a una serie de clones. El Homo sapiens rápidamente se degeneró a Homo estándar.

De un hombre infantil se espera que ofrezca buena compañía, que sea divertido, agradable y cálido. También que proporcione lo necesario, cuide y proteja. Que sea el más inteligente, el más simpático, emocional, con buen sentido del humor y, por supuesto, rico. Es decir, que sea una aspiradora, un refrigerador y una lavadora a la vez. No estaría mal si este milagro tecnológico pudiera cantar canciones de cuna también. Y a cambio de esto, la mujer le promete dedicar los mejores años de su vida, darle cariño, amor y fomentar aún más logros.

 

¡Miente! Una persona infantil lo máximo que te puede dar es diversión.

Los sentimientos de las personas infantiles se pueden comparar con una luz de bengala que se enciende rápidamente y así mismo se extingue. Mirando el palito quemado, una persona infantil decidirá que otra vez no tuvo suerte. Probablemente por eso las personas infanfiles no pueden estar en una relación seria con nadie por mucho tiempo. Lo explican con gustos, temperamentos y circunstancias distintas... Y el problema en realidad es otro. Una persona infantil está demasiado absorta en sí misma y en sus intereses. Es como un niño pequeño, incapaz de sentir profunda y sutilmente a otra persona. Para alguien infantil lo más importante sigue siendo satisfacer sus propias necesidades de protección, calidez y plenitud. Es por eso que algunas chicas afirman que sólo en un matrimonio podrán sentirse protegidas.

 

Una persona infantil nunca dirá “No entiendo a las personas”. Siempre dice ”Las personas no me entienden".

Por lo tanto, una persona infantil no ve el mundo exterior sino que lo inventa. Sin embargo, también se inventa a sí misma creando en su mente cierta imágen que está muy lejos de ser real.

Probablemente cada uno de nosotros tenemos a una persona en nuestro alrededor, cuyos familiares solían repetirle en su infancia que era un niño extremadamente talentoso e inusual. La vida de esta persona, por lo general, no va bien, y su destino nunca es aquel que le hubiera gustado tener. Y todo porque sus fantasías sobre su propia singularidad no coinciden con la realidad.

Hoy en día, el papel de los familiares que lastiman el alma lo retomaron la literatura psicológica popular y la variedad de entrenamientos psicológicos. Ellos te explican cómo te tienes que sentir para lograr el éxito. Tienes que creer que eres una persona maravillosa y adorable que atrae el amor de todo el mundo. Pues bien, no importa que no se pueda comprobar. Afuera las dudas y los miedos, afuera los pensamientos crudos e ilógicos porque no son positivos.

 

Los hombres modernos no son menos infantiles que las mujeres.

Podrías pensar, ¿cuál es el problema? Se conocieron un hombre infantil con una mujer infantil, tienen los mismos valores, ¿por qué no pueden casarse? Pues no, son como los electrones negativamente cargados que se repelen.

Una chica que se convenció de que ella es el mejor regalo para cualquier hombre, en realidad necesita encontrar a alguien de quien pueda aprovecharse. Alguien que la mantenga, la proteja, la endienda siempre... Y un hombre infantil, ¿para qué va a querer una carga así? La vida cotidiana no es un problema, desde el punto de vista práctico, no necesita a una mujer para las tareas domésticas. Y hay varias chicas alrededor. Puede pasar bien el tiempo con una mujer hasta que deje de sentirse cómodo a su lado. Y hasta que no lo agobie con la idea del matrimonio.

Si a pesar de todo las personas infantiles se casaron, su vida se va a basar en "quién manipulará a quién“. Agrégale a esto la inmadurez emocional y, por lo tanto, la frialdad y la indiferencia a los problemas, el dolor y la alegría ajenos. Viven juntos pero no se entienden ni se respetan el uno al otro. Aún así se les considera una familia normal. Y hay muchos matrimonios de este tipo.

 

Existen hombres auténticos pero ¿para qué un ser humano va a querer una muñeca?

Es interesante, ¿de dónde salió la leyenda de que todo el mundo se casa sólo por amor? También existe atracción sexual. Existe la pasión. Existe un ”me gusta“. Existe el miedo a la soledad. Existe un “así deben ser las cosas”. A veces hay intereses en común.. Pero ¿qué tiene que ver el amor?

De hecho, la mayoría de la gente necesita un socio para convivir. No hay nada malo en ello. Hace 100 años se casaban tanto los nobles como los campesinos. Pero para casarse de esta manera, uno tiene que pensar lúcidamente y ser honesto, cualidad que una persona infantil simplemente no tiene. Recuerdo cómo una mujer muy sencilla me describió su matrimonio: ”Mi marido me respeta, y yo soy muy hogareña. Lo respeto porque bebe poco, es muy hábil, y no importa que casi no hablemos, para eso puedo ir con una vecina“. ¿Suena cínico? No, es la verdad. Y lo más probable es que así se casan la mayoría de parejas. Y al mismo tiempo todos esperan el amor. Y están listos para este sentimiento. Simplemente no tuvieron la suerte hasta ahora. Si incluso en la música o en las matemáticas no todos somos buenos, ¿por qué el amor tiene que ser para todos?

 

El amor existe pero no es para las personas infantiles.

Es un sentimiento adulto. No lo podrás comprar, no te lo regalarán, no lo robarás, no lo obtendrás, no lo mendigarás. Sólo puedes madurar para sentirlo. Madurar y crecer.

Sólo el dolor es capaz de hacer que una persona cambie. Así, el dolor a causa de la ignorancia hace que uno sea más inteligente; el dolor a causa de la frialdad, derretirá el hielo en tu corazón. Una persona infantil le tiene miedo al sufrimiento. Por eso a una mujer soltera, ”hermosa e inteligente“, no le queda de otra que seguir el mandamiento “quédate tal y como eres”. Está sola, tiene frío, se envejece pero “sigue siendo tal y como es”.

No hay que temer a enfrentar la vida y evadir este encaramiento. No importa si te espera un abismo en tu camino, es mejor que aceptes todas tus dudas y miedos en vez de que lleves una existencia gris y miserable.

 

Fuente: Genial.guru

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