¿Trabajás con algún psicópata?

Es posible que ese compañero que tan mal te cae en el fondo sea un psicópata, pero también puede ser ese con el que compartes café de todas las mañana.

¿Trabajás con algún psicópata?

No siempre tenemos la suerte de trabajar con el compañero ideal. Las manías de nuestro vecino en la oficina puede que nos acaben sacando de quicio, luego está el que siempre llega tarde, el que se escaquea todo lo que puede… pero, ¿te imaginas trabajando con un psicópata?

Si quieres descubrirlo, no te pierdas las características de los psicópatas en el trabajo: es posible que ese compañero que tan mal te cae en el fondo sea un psicópata, pero también puede ser ese con el que compartes café y tertulia todas las mañana.

  • El sadismo
    Sin lugar a dudas, el sadismo es el rasgo más característico de los psicópatas en el trabajo. ¿Tu jefe te da miedo o te motiva? Si es de los primeros, tiene muchos números de ser un psicópata. Un buen jefe, por muchos trabajadores que tenga bajo su responsabilidad, nunca debe utilizar el miedo como instrumento para mantener motivada a la tropa. Si lo hace, los resultados serán contraproducentes, pero el psicópata disfrutará con ello.

     
  • Egocéntricos desde pequeños… y megalómanos
    Otra característica de los psicópatas es su carácter egocéntrico, pero no es nada nuevo. Desde niños probablemente se creían el centro del universo, y es probable que fuesen en abusón de la clase. Ya en aquella época serían mentirosos compulsivos y ladrones, sentían atracción por el fuego y puede que no acudiesen demasiado a clase, tuviesen una sexualidad precoz y problemas por vandalismo o consumo de drogas. Ojo: no todos los jóvenes con estos problemas son psicópatas, pero en ellos el problema es más común e importante.

    Se creen el centro del universo, pero también tienen el objetivo de gobernarlo. ¿Alguna vez has oído a un compañero asegurar, convencido al 110%, que será el próximo dueño de la empresa? Tiene muchos números de ser un psicópata. Sus objetivos no son nada realistas, y van mucho más allá de ser ambiciosos, son prácticamente imposibles de conseguir aunque desde su punto de vista si que son viables.

     
  • Mentirosos compulsivos
    Acabamos de ver que los psicópatas mienten desde pequeños, y el trabajo no es ninguna excepción. No les importa que los pillen porque se inventarán otra mentira como coartada, lo que también les convierte en grandes manipuladores: si todo va bien no pasa nada, pero cuando las cosas se empiecen a torcer siempre buscarán un tercero al que culpar y librarse de cualquier problema. Además, son unos grandes conversadores y dominan la palabra como nadie, lo que hace más fácil el engaño.


     
  • Filosofía vital
    Por supuesto, no tendrán remordimientos a la hora de señalar a un compañero de empleo de todos los problemas, ni sobre los problemas que le puedan causar a sus amigos, familiares o compañeros de trabajo con su filosofía en la vida. Harán lo que quieran porque ellos lo valen, al margen de lo que consideremos normal, ignorando críticas y consejos y dominando en todo momento a esas personas que tiene bajo su órbita.

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